Mucho se dice de la gente que se conoce en los boliches. Que nunca termina en nada más que lo que pasó allí, que no podés buscar una relación porque desde el momento en que conocés a alguien en ese entorno automáticamente te volvés Chic@ de Boliche.
Después estarán quienes te cuenten las historias contrarias, tales como "mi amiga/o tal conoció a menganito/a en tal boliche". Pero por ahora hagamos a estas historias descartables, nada más que para sostener el punto al que deseo llegar.
La pregunta clave aquí es, ¿deberían los seres que conocemos dejar de ser Chic@s de Boliche? ¿Querremos que así sea? ¿Es el boliche un espacio propicio para ello?
Yo voy a argumentar que no, y voy a ensayar posibles ideas que lo sostengan, basada por supuesto en mi propia experiencia (cómo hablar, sino). A saber:
* Los datos que uno puede obtener de una persona en ese ambiente son escasos. ¿Cómo engancharte con una persona de la cual solo sabés la edad (si no te mintió cuando te la dijo) y dónde vive?
* Derivado de lo anterior sucede que mucho no se habla. Y ustedes entienden a lo que me refiero...
* Y si hablás, normalmente la gente de boliche te embola. Es como una primera cita pero peor. No sabés de qué hablar (no tenés idea de con quien estás hablando) y encima se da lo siguiente:
* No escuchás una mierda. Literalmente me he encontrado no escuchando el 90% de las cosas que me dicen y asintiendo nada más que para ver si pasaba otra cosa y justamente pasar a otra cosa, o sea, a otro flaco. Porque:
* En un boliche no podés exigir (ni te pueden exigir) exclusividad. Y díganme: ¿qué clase de relación puede establecerse con alguien que, o te vio con otro o vos lo viste con otra y en la misma noche?
* Otro tema es el nivel de pedo de las personas con las que te encontrás. Están todos casi siempre pasadísimos de alcohol y eso incide de dos maneras: un ser en pedo jamás es atractivo ni interesante y además al otro día no se acuerda de vos. Y vos por lo anterior no te querés acordar de él.
En síntesis, estas relaciones no perduran básicamente porque la mística que se arma alrededor de las dos personas es de instantaneidad y no de duración. Hay algo en el ambiente que lo hace a todo posible dentro de ese marco pero imposible en otro.
Es como que la mañana siguiente barre el glamour y toda clase de interés.
¿Qué opinan ustedes?
Después estarán quienes te cuenten las historias contrarias, tales como "mi amiga/o tal conoció a menganito/a en tal boliche". Pero por ahora hagamos a estas historias descartables, nada más que para sostener el punto al que deseo llegar.
La pregunta clave aquí es, ¿deberían los seres que conocemos dejar de ser Chic@s de Boliche? ¿Querremos que así sea? ¿Es el boliche un espacio propicio para ello?
Yo voy a argumentar que no, y voy a ensayar posibles ideas que lo sostengan, basada por supuesto en mi propia experiencia (cómo hablar, sino). A saber:
* Los datos que uno puede obtener de una persona en ese ambiente son escasos. ¿Cómo engancharte con una persona de la cual solo sabés la edad (si no te mintió cuando te la dijo) y dónde vive?
* Derivado de lo anterior sucede que mucho no se habla. Y ustedes entienden a lo que me refiero...
* Y si hablás, normalmente la gente de boliche te embola. Es como una primera cita pero peor. No sabés de qué hablar (no tenés idea de con quien estás hablando) y encima se da lo siguiente:
* No escuchás una mierda. Literalmente me he encontrado no escuchando el 90% de las cosas que me dicen y asintiendo nada más que para ver si pasaba otra cosa y justamente pasar a otra cosa, o sea, a otro flaco. Porque:
* En un boliche no podés exigir (ni te pueden exigir) exclusividad. Y díganme: ¿qué clase de relación puede establecerse con alguien que, o te vio con otro o vos lo viste con otra y en la misma noche?
* Otro tema es el nivel de pedo de las personas con las que te encontrás. Están todos casi siempre pasadísimos de alcohol y eso incide de dos maneras: un ser en pedo jamás es atractivo ni interesante y además al otro día no se acuerda de vos. Y vos por lo anterior no te querés acordar de él.
En síntesis, estas relaciones no perduran básicamente porque la mística que se arma alrededor de las dos personas es de instantaneidad y no de duración. Hay algo en el ambiente que lo hace a todo posible dentro de ese marco pero imposible en otro.
Es como que la mañana siguiente barre el glamour y toda clase de interés.
¿Qué opinan ustedes?
