Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de mayo de 2011

Islas y túneles

Sé que es viernes por la noche, entiendo que si o si uno tenga que estar alegre y feliz por estas horas... Y que conste que no estoy amargada, pero un pensamiento se me cruzó hace unos minutos y no quiero dejar de plasmarlo en este espacio, un poco para incluso tenerlo presente más adelante.

En la cena familiar surgió la tan remanida cuestión de los sueños y sus posibles interpretaciones. No importa qué se dijo ni qué se concluyó de eso, lo que si me dejó latente el recuerdo de dos sueños que tuve relacionadas con hombres de mi existencia.

El primero es del chico que me gustaba en la primaria, que claro está nunca me dio bola, pero bueno, el dato central es que yo habré soñado esto a los 11, a lo sumo 12 años. Se desarrollaba así:

Yo estaba sola, en un espacio abierto. De golpe mi visión de amplía y me percato de que estoy en una isla. Mi isla era parte de un conjunto de muchas otras, una de las cuales mi objeto de deseo moraba. Y yo trataba de alcanzarlo, trataba de ir a su isla pero era imposible, el mar que nos separaba era poco pero se ve que profundo, porque no podía pasar para el otro lado (y no había un bote, claro jeje)

El segundo sueño fue con el único flaco que me movió el piso en mi vida. De hecho de modo "sanador" me dediqué a armar este blog para poder superar una ruptura que no estaba dispuesta a aceptar (y que aún me cuesta aceptar). Y en el sueño ocurría lo siguiente: yo estaba en el andén del tren en Retiro esperando que llegara la formación... y en eso lo diviso. Todo se vuelve blanco y negro y él cada vez se acerca más. De golpe ese espacio concreto se disuelve y en su lugar aparecen dos túneles que parecían de vidrio, porque yo lo podía ver y asumo que él a mi. En uno circulaba él y en el otro yo estaba parada, atónita ante su presencia. Él por supuesto pasa por su túnel y sigue sin dirigirme siquiera una mirada. Por supuesto fue un sueño triste y me desperté sobresaltada de la angustia que me pesaba en el pecho.

Dos sueños, la misma lógica: ellos y yo estamos en el mundo. Nos vemos, quizá alguna vez hayamos estado en contacto. Pero sus mundos y el mío jamás conectaron. No existe un puente entre uno y otro, no hay lazo. Simplemente distancia y abismo imposibles de franquear.

Y me pregunto si acaso eso solo habla de esas relaciones puntuales o de cómo yo me siento con el resto de los humanos. Puedo interactuar, puedo reir, puedo tener algo físico inclusive, pero conectar en un nivel profundo, no.

Y es triste y un tanto desolador si lo pensás.

Por eso amo tanto el libro "El Túnel", porque es la metáfora de mi existencia.

martes, 19 de abril de 2011

Todo llega

Dicen que todo llega y la verdad ese pensamiento / consejo / idea general no me convence mucho.

Lo cierto es que algo llegó... y es un rediseño de este blog. Porque quizá cambiando el aspecto exterior (del blog, ojo) las cosas cambien un poquito. O lleguen, como me dicen que tiene que ser...

Y la verdad es que no sé si todo llega. No sé si todo lo que quiero me va a llegar.

Solo sé que hoy por hoy no llegó pero aún así no puedo evitar sentir que deseo:

*Que me abracen, sin pedirlo, solo porque a alguien le nace
*Que me elijan. No importa qué tan complicada sea, simplemente que se tomen un rato para pensar en mi y que alguna vez me pueden amar
*Que me acompañen. Simplemente estar es suficiente
*Que me amen, que es algo que me parece, nunca han hecho;

Y yo a la par deseo:

*Tener a quien abrazar, porque me nace pero no existe el ser adecuado para eso. No un "ser adecuado" en el sentido de ser así, así y así... sino porque no siento que exista hoy alguien que quiera mi abrazo o que le cambie nada. Simplemente no hay nadie con quien compartir mis sentimientos
*Elegir a alguien. ¡Necesito la chispa! La tuve alguna vez, sé que soy capaz de sentirla. Pero... hoy no es algo que siquiera esté en el horizonte.
*Acompañar. No quiero estar las 24 hs con alguien, no lo soportaría ni me soportarían. Pero quiero unos mates, unos besos en silencio, una mirada cómplice, abrazar a alguien en la cama. Quiero pensar que es el más lindo (no hace falta que lo sea), quiero sentir que desearía no soltarlo nunca. Admirar, enternecerme...
*Y amar... creo que esto último no merece más palabras, es inexplicable, PERO HERMOSO.

Así que pese a mi escepticismo, espero que todo llegue. Por lo que si conocen a un flaco que se llama TODO, me lo presenten... ¿si?

Gracias (?)

jueves, 25 de noviembre de 2010

¿Y qué?

Existe un ejército de hombres y mujeres denominados los "¿y qué?".

Seres inconformables (o conformables pero solo por un puñado de ideales que rara vez se materializan en un sujeto concreto) que ante cada frase, cada actitud, cada acción responde:

"Si, todo muy lindo. ¿Y QUÉ?"

"Sos hermosa" "Si, si, gracias, ¿y? ¿eso era todo?"

"Sos especial, me hacés reir, me mantenés siempre alerta" "Si, ¿y?"

"Sos un desafío" "Si, ¿y?"

Esta última frase es la que más ruido me deja, puesto que aquellos seres "¿Y qué?" en el fondo plantean un desafío, y su ¿y qué? tan solo implica la parte más compleja de todas. Que el otro finalmente se decida a hacerse cargo y ponerle el pecho a ese desafío, sabiendo que si franquea ese límite, esa pared, puede tener todo, incluso el amor incondicional de aquel que tan duro parecía al decir de manera frenética "¿Y QUÉ?"

Otra duda que queda sin resolver es por qué los "¿y qué?" no se juntan entre si. ¿Bien escaso o unión imposible?

viernes, 5 de noviembre de 2010

La búsqueda del "compañero"

Búsqueda peronista si las hay, es la ilusión de todos.

Porque una relación es pasión, atracción, pero sobre todo compañía. Y una compañía que se da por una sola razón: ambos buscan recorrer un mismo camino y en pos de eso toman la misma calle, desarrollan actividades en común, tienen objetivos en común. No todos, claro, porque hay que mantener la individualidad. Pero todo esto hace que la relación funcione: porque si se comparten valores e intereses se justifica el terrible esfuerzo que es sostener una relación, laburarla, pelearla...

El tema es, ¿qué ocurre cuando no parece haber nadie que comparta esos valores, esas ideas, ese motivo de vida? ¿es un problema de radar o puede que haya quienes no encuentran jamás eso?

Claro está, no tengo la respuesta... ¿Ustedes qué creen?

jueves, 3 de junio de 2010

Pará Pará Pará...

Hoy me quedé pensando:

¿Acaso puede existir alguna personalidad que NO ENAMORE a ABSOLUTAMENTE NADIE?

Leo opiniones...

sábado, 22 de mayo de 2010

Adios

Prefiero un amor que se desmorona ante mis ojos que uno que nunca pudo nacer.

Porque este último se vuelve un potencial, un "podría haber sido..." y el primero fue lo que tenía que ser. Y se lo luchó. Y se puso todo el esfuerzo. Pero murió...

Y el duelo se hace más fácil, porque se estaba transitando desde hace un tiempo. Un amor desgastado es una agonía... y uno se acostumbra a la idea de dejarlo ir.

El amor que no pudo ser es una piedrita en un zapato. Un pendiente eterno. Una eterna duda (aunque también una gran certeza, desconcertante certeza). Y odio dejar pendientes.

(PODER DECIR ADIOS, ES CRECER... FUERZA GUSTAVO!!!)

lunes, 26 de abril de 2010

No hay caso. Estoy a full con Julieta Venegas. No sé si ella evolucionó o yo involucioné pero esta señorita capta muy bien mis estados de ánimo y pone en palabras lindas lo que yo pondría seguramente en puteadas (mala derivación de los años, yo antes escribía más lindo).

El asunto es el siguiente: la Juli (ya es una amiga) escribió la canción "Ya conocerán", que dice así:

"Todos los que no entienden de perder
te dirán no pasa nada, la vida seguirá,
todos los que no saben de soledad
te dirán todo se olvida, otro ocupa su lugar,
¿cómo van a saber si no han nadado en la profundidad?
ya conocerán la verdadera sensacion del mar

Coro
Lo que a tu lado fui
me lo guardaré
solo pido que deje de doler (x2)

A todos nos tocará enfrentar por primera vez
la mirada que nos cambia,
acaso no es algo natural buscar en los demás
el consuelo que nos falta,
ya te encontrará siempre te va buscando la verdad
un día entendera lo poco que va quedando en su lugar"

Sacando lo último, que es un estado de ánimo que aún no me llega, no puede ser más acertado el primero.

No es que sea una negadora o alguien que gusta de deprimirse. Pero un gran dolor es difícil de superar y ciertamente nos deja a la defensiva.

Actuamos de manera fría, siempre le encontramos un pero al otro. Sistemáticamente hacemos cosas para no engancharnos, con el simple objetivo de no volver a sufrir.

Y pasan cosas como las que relaté dos posts atrás: idealizamos el pasado para medir el presente y quedarnos siempre en lo que teníamos, en un dolor casi cerrado, en un rechazo que ya comprendimos y que aunque duele ya encontró su espacio.

Y no avanzamos.

Quiero pensar que en algún momento las cosas cambian, que se da esa segunda estrofa luego del coro. Que cuando la magia existe la podemos percibir, que no la vamos a dejar pasar. Que no importa cuántas excusas pongamos no lo podremos eludir.

Y ahora estás vos, que de a poco volvés a mi vida. No quiero ilusionarme, pero siento que si tengo paciencia y veo las señales, con vos esa magia podría darse. Solo espero que esta vez la pueda percibir, no me apresure, no nos apresure y que por una vez en la vida no me falle.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Estrategas amorosos

Voy a aclarar algo ya desde el comienzo. Todo aquello sobre lo que escribo corresponde a algún hecho concreto de mi existencia. El mismo puede ser tan actual como haberme acompañado a lo largo de la vida. Y como todo, con los años, empeora. Hay cosas que jamás podré entender, como por ejemplo qué carajo le ven los hombres a Paris Hilton (sacando la plata), qué le parece atractivo a las mujeres de cualquier actor teen actual (de Crepúsculo, Harry Potter y demás bostas) -tienen menos masculinidad que Mich-, por qué tiene un alto rating Tinelli (la boludez generalizada no sirve de argumento para esto. Como dijo Stuart Hall y adhiero: pensar en la idea de "idiotas culturales" es muy poco socialista) o por qué la gente repite lo que dicen los periodistas en la tele.
Pero hay algo que entiendo menos aún y que para peor me crispa. Ellos son los "estrategas amorosos".
Su gran característica es su indiferencia hacia los géneros. No discrimina: tanto hombres como mujeres pueden serlo y es tan molesto en uno como en el otro.
Ahora bien, ¿qué es una estrategia? Me interesa rescatar para ello una de las definiciones que de ese término da la RAE, y que refiere a la matemática. Dice así: "En un proceso regulable, conjunto de las reglas que aseguran una decisión óptima en cada momento".
Así, la estrategia sería un conjunto de normas a seguir, de acciones seguras que garantizarían el resultado buscado. Y la estrategia se utiliza sobre todo en la guerra, para dirigir a las tropas y concertar acciones conjuntas en pos del objetivo: ganar, conquistar, poseer.
El amor y la guerra se parecen mucho. Ambos involucran sentimientos fuertes, impostergables. Pero también coinciden en otra cosa: en que por más que planifiquemos todo, nada queda asegurado y siempre podemos perder. Aún cuando calculemos todo puede surgir algo que nos voltee el tablero y de golpe nos encontremos en la derrota, abatidos, vencidos.
Pero he aquí una cosa: yo no tengo la capacidad de ser una estratega. Nunca lo fui ni lo seré. Jamás pude divertirme con un juego de estrategia, no me gusta para nada el ajedrez. Me niego a elucubrarlo todo. Siento a carne viva y trato de fluir, de expresar lo que siento sin tapujos, siendo directa.
Y en ese transitar libre me tropiezo con los estrategas amorosos o del amor, como más les guste. Seres que permanentemente calculan cada uno de sus pasos frente a su objeto de conquista (que para colmo, la puta madre, soy yo). Estos guerreros (que sin embargo prefieren quedar permanentemente en la retaguardia) del amor se la pasan desarrollando actividades evasivas con tal de sostener el enganche. Te dicen que te llaman y no lo hacen. Están en el msn y no te hablan. Se ponen en ausentes o en ocupados. Si te ven en la calle te saludan con poca onda. Y después, un día -el menos pensado- aparecen como si nada, buscando lo que se les de la gana en ese momento.
Piensan: "yo le hablé ayer así que a ella le toca hablarme hoy, por lo que en tres meses no le hablo y así se muere por mi. Si, eso, la juego de indiferente. Ella está ahí, no me hizo bardo, no parece que vaya a hacerlo. Pero histeriqueo igual... mah si, qué macho soy". Bah, eso creo yo que piensan. ¿Cómo saberlo si mi cerebro no funciona así?
Los estrategas del amor son personas tristes, temerosas, hinchapelotas. ¿Acaso hay algo más embolante que una persona que no deja que las cosas fluyan porque tiene miedo o es histérica? ¿Desde cuándo el otro debe volverse insumo de nuestro alicaído ego?
Muchos dirán que es falta de interés. Es probable. Muchos dirán que es pelotudez. Muy probable también.
Lo único que sé es que, por una u otra circunstancia, yo, que soy directa (los hechos y mis historias lo respaldan), que creo que la verdadera libertad radica en sentir sin restricciones y sin rodeos (y no en guardarse reacciones por un ego estúpido que requiere de la atención de un otro, cualquiera este sea), que me parece que las cosas se solucionan con valentía y estando a la vanguardia (aún cuando por tanto avanzar perdamos la batalla, no importa. No es rival digno quien nos ataca por ir de frente). Los rodeos nunca me entretuvieron. Creo que la vida es lo suficientemente compleja, imponiéndonos situaciones que no elegimos ni deseamos pero que aún así debemos sobrellevar como para delirar horas y horas pensando en cómo hacer para complicarle la existencia a otros.
Amen, cojan, difruten, odien. Hagan lo que quieran, pero con sinceridad y apertura emocional y mental. Si tienen ganas de dar vueltas, la calesita sirve. Aunque sea para chicos, nada mejor que subirse al caballito y dar vueltas como pelotudos en busca de la sortija. Yo seré la que desde afuera venga corriendo y arrebate al forro que las ofrece con histeria y conquistaré lo que deseo así, directa y valientemente.
Pero por favor les pido: si quieren dar vueltas, no me entorpezcan en mi camino, tomen un desvío o crucen de vereda. No me compliquen ni me jodan. No quiero estrategias, quiero amor (signifique esto lo que signifique)
He dicho
PD: si no se entiende un pomo es entendible (¡chupate esta contradicción!)

miércoles, 16 de septiembre de 2009

El amor y Marx

"El amor sobre toda diferencia social, (...)
a pesar de las dudas y el qué dirán, el amor puede más"
(Ocho Cuarenta - Rodrigo)

¿PUEDE MÁS?

Este post comienza con la cita de un tema de un género popular como es el cuarteto ya que la temática que voy a abarcar -espero que con éxito- es la favorita de este segmento social. ¿O acaso no son las novelas las que -desde el lado de las mujeres- plantean que un multimillonario puede casarse con la mucama de su mansión aún frente a todo contratiempo? ¿Y este "vago" de Rodrigo? ¿Que conquista a la chica "bien"?
Dentro de este tipo de géneros, aquel que logra vencer las barreras que su propia clase social le impone se vuelve un SUPERHOMBRE. Es quien tiene la capacidad de romper con el "complejo de inferioridad social" (como bien decía Gramsci al hablar de la literatura popular y sus avatares en la Italia de los 20) que la clase popular sostiene y ha naturalizado -a través del sentido común hegemónico que le ha sido impuesto y a la vez ha sido admitido mediante el consenso establecido con la clase dominante- respecto de su propia posición que se deriva de su lugar en las relaciones de producción (unos pocos tienen los medios, otros muchos no y por ello son explotados a cambio de salarios a los que se les extraen ingentes cuotas de plusvalía).

Hasta aquí llegó mi clase Marxista-Gramsciana. ¿A qué me refiero con todo esto? A que esta clase de historias llenan un vacío y responden a una forma mítica que es la de pensar que los humanos se conocen y se eligen libremente y que no existen entre ellos barreras sociales y estructurales que se interpongan.

TODA MENTIRA DE INDUSTRIA CULTURAL, que gusta de jugar con ilusiones que en el propio mundo donde dichas industrias tienen lugar es imposible que se generen.

Y les paso a decir lo siguiente, por si no quedó claro hasta ahora:

LAS PERSONAS DE CLASES SOCIALES DIFERENTES no se juntan, no se casan, no forman una familia. En síntesis, NO DURAN.

Y yo planteo que eso ocurre porque en asuntos del amor la clase social juega el rol de doble barrera. Paso a explicitar de qué estoy hablando:

Barrera 1: Es muy difícil que dos personas de distintas clases sociales se encuentren. Transitan lugares diferentes, viven en barrios distintos -las clases altas suelen vivir en barrios cerrados, lo que fomenta aún más la falta de contacto-, tienen espacios de ocio diferenciales (boliches, restaurantes, etc), tienen actividades ociosas muy disímiles, entre miles de otras dimensiones en juego que hacen que esas personas no se crucen jamás. A todo esto hay que agregarle el factor socialización: las distintas clases comen de manera diferente, sus modales son distintos, sus gustos lo son también, sus ideologías claramente opuestas y derivadas de experiencias de vida increiblemente disímiles, sus gastos ni hablar...
Si por casualidad dos personas de clases antagónicas se llegan a encontrar, lo más probable es que se rechacen: "negro cabeza", dirá uno; "cheto puto", dirá el otro. Sea como sea, NO SE VAN A ENTENDER.

Ahora bien, ustedes podrían venir a decirme que soy una ciega estructuralista que niega por causas "materiales" el posible encuentro de dos seres que son movidos por razones que justamente se alejan mucho de la razón: los sentimientos, los deseos.

No solo me rio de lo tiernos y utópicos que son, sino que ahí les cierro la boca diciendo que yo ya les dije que la clase social impone dos barreras. Y he aquí la segunda.

Supónganse que dos personas logran superar esas dificultades que dije: que justo cayeron en el mismo restaurante, que ambos justo se comportaron igual y se adoraron más allá de sus diferencias. NO ES SUFICIENTE.

Porque el mundo (para bien y para mal, ustedes deduzcan por qué de ambas calificaciones) no está hecho de puras parejas aisladas, sin familias, sin grupos de amigos. En fin, sin toda la sociedad a su alrededor.

Si una mujer o un hombre son "simples", automáticamente parecen suscitar el desprecio de la clase social (¿ellos son complejos acaso? ¿por qué ser pobre es ser simple?), particularmente de la dominante.

¿Cómo se sobrevive a las presiones del grupo de pertenencia? ¿Cómo se hace para estar cómodos con un grupo que nos excluye, que nos mira y nos trata despectivamente? ¿si no ENCAJAMOS?

¿Cómo hacemos con un suegro o suegra que cree que queremos vivir de su herencia?

¿Cómo hacemos para sacarnos el ropaje societal que nos viste y que a la vez nos protege de los golpes que podrían poner el jaque el status quo?

El amor es maravilloso, hermoso, lo mejor que nos puede pasar. Pero es lo menos espontáneo que puede haber y lamentablementes es muy, pero muy INTERESADO.

viernes, 11 de septiembre de 2009

El eterno dilema buscar vs. encontrar

Siempre me hizo mucho ruido esto de si al amor (o una persona a la que amar) se lo busca o simplemente se lo encuentra. Esto de por si conlleva a un equívoco ya que buscar y encontrar no son términos opuestos. Por el contrario, pueden ser un excelente complemento.
El buscar no cancela necesariamente el encontrar (como yo siempre digo, no despreciemos a la tan conocida frase "el que busca encuentra"). Pero bueno, quienes sostienen esto de que el amor se encuentra y no se busca son aquellos que atribuyen ese sentimiento al azar y a la carencia de presión que supuestamente el buscar genera.
Pero yo disiento de esta concepción por muchas razones. Sin embargo no voy a expresarlo con mis propias palabras ya que por suerte hay alguien que sabe decirlo mejor que yo: Abril Sosa de Cuentos Borgeanos (banda que me gusta mucho, ¡y me banco la posible lluvia de críticas!), quien en su reciente tema Pequeña Luz sostiene:
"Yo no creo en el azar, las cosas no suceden,
y el que busca una ilusión, termina por amar"
BELLISIMO. No me van a decir que no...
De todos modos quiero agregar algo propio. A veces la búsqueda no consiste en estar a la expectativa permanentemente ni ver en todos el posible amor de la vida de una. No se trata de presionar, no se trata de ahuyentar al otro con nuestras ansiedades.
Se trata de verdaderamente estar dispuestos. De no evitar las situaciones, de no negarnos la chance de notar cuando hay química con alguien, de no expulsar al otro de nuestra vida. De verdaderamente darse a la posibilidad de que el amor (eso que decimos desear para nosotros) en verdad ocurra y nosotros hagamos todo lo posible para que funcione y se de, aún con lo que ello involucre: avanzar nosotras, perder histeria, sufrir, gozar y nada más que eso, soñar con los ojos abiertos... Todo en su justa medida... Pero para mi buscar es estar ahí, es no cerrar puertas, es dejarse querer por quienes vienen con esa intención.
Y también sufrir y golpearse y guardarse un poco. Tan solo para renovar energías y volver a la pelea más adelante. Porque la cosa está jodida, pero quiero creer que nada es imposible.
Prometo obviamente no hablar más de amor en mucho tiempo...

lunes, 7 de septiembre de 2009

Pendiente

Tengo un café pendiente con un hombre con el cual entablé un tipo de relación que literalmente me llevó a terapia. Desde que me lo logré "sacar de la cabeza" (de alguna manera, es decir, poniendo las cosas en el lugar que correspondían para bien de mi psiquis) mi vida es otra. Estoy más feliz y menos neurótica.
Sin embargo con él tengo una relación profesional que me ata y aunque lo evada, tarde o temprano no puedo decir: no existe más en mi vida. Y este café es debido y necesario. Porque aunque yo me hice quilombos que no debería haberme hecho con él yo lo quiero, y mucho. Y es una persona importantísima en mi vida por muchísimos factores. Siempre está ahí, cuando lo necesito en cualquier cosa. Desde sacarme de un problema hasta simplemente escucharme y poner su hombro, como si se tratara de un gran amigo.
Pero me confunde mucho, y le gusta confundirme. La gusta lo que yo le propuse en su momento que tengamos y cada vez que aparezco no puede evitarlo: tiene que darme vuelta como una media.
Por eso temo la recaída. Pero soy fuerte, estoy mejor, estoy en otra. Puedo mantenerme firme.
Sin embargo, como hace un año que no lo veo, no sé muy bien qué hacer que me deje bien parada. ¿Tengo que ir arreglada? O por el contrario no, para que no piense que es por él que me arreglo...
¿Tengo que ser cortante o entregada como siempre, como con todas las personas que conozco y quiero?
Obviamente me va a abrazar, y varias veces. En ese caso, ¿le sostengo el/los abrazo (s) o hago que dure (n) poco?
Si me tira 800 mil flores como siempre, ¿me hago la boluda siguiéndole el juego o al contrario, dejo pasar todos los comentarios de largo?
Es increíble cómo con otros flacos la tengo clara (al menos en qué actitud puedo tomar) y con este me vuelvo una nena que no sabe qué decir ni cómo actuar...
¿Cómo hago para que todo esto no me afecte? ¿Cómo logro que esta vez las cosas se vuelvan a mi favor?
Odio tener que ir a tomar este café. Y a la vez muero de ganas de hacerlo, porque es el hombre más interesante que he conocido en muchos años.
Espero que la Mery renovada no se vuelva la antigua Mery...

lunes, 24 de agosto de 2009

Las desacertadas...

Existe un blog sobre esto, por lo que no pienso arrogarme la creatividad del término ni lo que él designa. Por el contrario.
Quiero afirmar por este medio mi adhesión al grupo de las mujeres desacertadas en el amor. Me identifico con ellas: sus problemas son los mismos que los míos. Sus temores y modos de actuar son exactamente iguales a los propios. Sus tristezas y desesperanzas son homologables a las mías. Todo cuadra, yo pertenezco a ellas.
Ahora bien, como toda persona que se dedica a las ciencias sociales, no pude evitar tomarme el trabajo de pensar qué características nos aúnan a las desacertadas y básicamente cuál es la génesis de nuestros desaciertos. Qué hay por fuera de lo que nos pasa a diario que nos hace confluir en tan populoso grupo en el cual muchas desearíamos nunca formar parte (porque no es divertido que te vaya mal con el sexo opuesto). Y llegué a los siguientes rasgos, que si bien son reconocibles, no conozco bien cómo se modifican (igualmente definirlos es el primer paso). A saber:

* La desacertada tiene una relación muy particular con la figura paterna. Poco importa que nuestro padre esté ausente de nuestro hogar o que viva con nosotras. Nuestra relación con él es siempre DISTANTE. Nuestro padre, tal como los hombres que conocemos, es un ser inalcanzable, complejo, que hasta incluso nos toma por sentado. Convivimos y aprendimos que llevarse con los hombres en el plano amoroso (no amistoso, esto lo trataré más adelante) es la búsqueda de alguien como nuestro padre: un ser que lisa y llanamente no nos de pelota.

* Una frase que nos caracteriza es: "yo no soy histérica, me gustan las cosas de frente". Y claro, ahí nos equivocamos. Porque siempre con nuestro si y nuestra sinceridad a mano nos quedamos sin misterio, perdemos la gracia y el glamour al toque. Y claro está, con nuestra actitud frontal siempre nos topamos solo con hombres histéricos. Porque aparentemente las carentes de histeria somos nosotras, pero a ellos los buscamos bien complejos y retorcidos...

* Las desacertadas jamás llevamos una vida alejada de lo masculino. Por el contrario, vivimos permanentemente en la masculinidad: solemos tener muchos amigos hombres -de los cuales un porcentaje nos quiere dar y nosotras o nos hacemos las boludas o no tenemos ganas; otro porcentaje no nos da pelota aunque les queremos dar y el resto es gay, he aquí que nuestros verdaderos amigos son estos últimos- y nos metemos en ambientes socialmente considerados masculinos: queremos puestos altos, aspiramos a tener una carrera profesional, los hijos son algo que por lo general queda rezagado entre nuestros planes -o quizá ya tenemos uno y deja de ser una meta. No es mi caso pero sí el de muchas otras- y nunca pensamos vivir de un hombre. La sola idea de ser mantenidas nos horroriza. No puedo determinar si esto último es coherente con lo anterior o si simplemente es una derivación de nuestros aciertos. Sabemos que, al no poder mantener una relación a largo plazo el ser mantenidas no está ni en nuestro horizonte. Quiero aclarar que yo sostengo que es por lo primero, pero no descarto la segunda como opción para algunas.

* Para agregar a lo anterior, en mi caso se suma el ser muy futbolera. De lo contrario se jactan muchas de mis amigas, que creen que es un rasgo de femeneidad el rechazar el fútbol, junto con sostener su supina ignorancia de sus reglas y su carácter popular.

* Tipos de hombres favoritos de las desacertadas: los bad boys, los casados, los que están de novio, los mucho mayores que nos, los menores (y bastante) que nos, los de gran conversación, de esos que les caen bien a todo el mundo (y a todas, con lo que rotan mucho pero no necesariamente caen en una, la desacertada), los que tienen hijos, los que son callados y con un halo de depresión, los muy lindos (de esos que les gustan a todas), los cancheros que suelen ser un tanto creidos, nuestros jefes, nuestros profesores de la facu. En fin, todo ser complejo, no disponible, no recomendable.

* Las desacertadas nos jactamos de nuestras múltiples liberaciones: entre ellas la de ser sexualmente bastante abiertas. No creemos que tener sexo en la primera cita esté mal (aunque no siempre lo hacemos), consideramos que si las cosas se calientan rápido y se habla poco y se hace y toca mucho, mejor. Creemos que es mejor ser una loba que darla de caperucita roja. Sin embargo -y aún cuando no entiendo el por qué- a veces nos juega en contra. Los hombres siguen viviendo un tanto en las cavernas (y aún cuando ellos me lo quieran negar 800 millones de veces y me digan que generalizo en exceso, es así) y a la larga buscan a las niñas "tiernas" (las que saben venderse como tales... ojo!) con las que tener hijitos y presentarlas a su madre. Y muchas veces esa actitud nos hace caer en ser desechables. O en durar pero a la larga ser un poco despreciadas por ello. Pero calma chicas: no nos quiero vapulear por eso. Al contrario creo que la pasamos bien porque somos fieles a nosotras mismas, oimos a nuestros cuerpos y merecemos hombres que tengan los huevos suficientes para bancarse eso. Pero la verdad es que tipos copados, con esa capacidad, escasean... Y MUCHO. Es mejor ser así que una solapada. Pero, convengamos, no siempre nos suma porotos...

* A su vez tenemos amigas variadas pero con actitudes similares: algunas desacertadas como nosotras, que en cuanto encuentran pareja se creen en posición de darnos consejos y hasta decirnos qué hacer; las casadas que nos miran como desde arriba diciendo: "yo pude, no es nada difícil, lo que pasa es que vos no los enganchás, no les parecés lo suficientemente interesante, no como yo...", y después las amigas copadas: otras desacertadas crónicas que salen con vos por diversión, y las casadas o de novia con onda que entienden tu situación y te escuchan sin juzgarte. A estas últimas las amás, a las otras las respetás y un poco las envidiás.

* Nosotras siempre somos profesionales: chicas formadas, leídas, con gustos culturales altos. Siempre escuchamos la mejor música y conocemos hasta las bandas más raras. Odiamos a Arjona, a Ricky Martin y a Luis Miguel. Los hombres dicen admirar nuestros gustos musicales y sin embargo siempre eligen a las fanas locas (hasta con vinchita) de los primeros.

* Por otra parte, siempre somos consideradas mujeres "especiales". Para los hombres nunca somos iguales a las demás, tenemos algo que nos diferencia: ya sea por ser lanceras, o por nuestros gustos o nuestras actitudes. Eso a ellos les "encanta" y nos hace "especiales" a sus ojos. Claro está, ello termina siendo un claro caso de la lucha por la significación: porque si bien una puede suponer que la palabra especial designa un término positivo (aquello que nos haría deseable frente a las demás) termina siendo un pelotazo en contra: sos tan "especial" que prefieren prescindir de vos, en ese caso "convencional" se revalida. SIEMPRE.

* Las desacertadas, además, vivimos en una especie de primavera permanente. Nos dicen y sabemos que el buscar pareja está complicado pero alrededor nuestro el amor fluye permanentemente: vemos parejitas en todos lados (plazas, transporte público, la propia calle), nuestras amigas cambian de pareja o se casan; hasta incluso los familiares más viejos encuentran el amor antes que nosotras: ¿a quién no le pasó que su abuela o tía de 80 años, viuda, que uno ya creía que el mundo masculino le generaba asco, se casara con un señor bien ubicado e interesante? Y una siempre esperando algún llamado de un idiota que jamás volverá a aparecer...

En fin, estos son los rasgos que he encontrado hasta ahora. No sé solucionarlos o si siquiera merecen solución. Lo cierto es que si tuviera todas las respuestas no sería una desacertada.

Y ustedes, ¿coinciden con estas categorías? ¿agregarían algunas que falten?

sábado, 15 de agosto de 2009

Clases de levante para hombres

No creo que me dedique a armar un libro sobre esto (después de todo para hablar de las actitudes masculinas con dos hojas basta y sobra -es más, creo que estoy siendo muy generosa-) pero si quiero hacer un post ejemplificador. Hablando de lo que yo creo que es correcto al momento de levantarse a una mina y de lo que un amigo (el de siempre, el mejor, el que me quiere más) sabe hacer por ser un seductor empedernido (¡pero efectivísimo!)
Mucho se habla de los halagos masculinos. Que no te dicen nada (doy fe), que te dicen mucho, que son muy pajeros al decirlo, que no tienen tacto. Que algunos incluso ni califican de uno. Y a las pruebas me remito:

Primera salida. CENA. La chica habla de su vida, le cuenta al desconocido -que espera sea más conocido con el tiempo- sobre sus planes para el futuro -que él preguntó, aclaro-. La chica hace un silencio porque sabe que la mirada fija del muchacho no significa atención sino otra cosa. A la espera de un comentario agradable, el sujeto en cuestión le escupe esta berreteada:

"Si supieras lo que está pasando por mi cabeza en este momento, te horrorizarías"

Es el colmo de lo anti-romántico, incluso anti-erótico. ¿Quién carajo quiere que le digan entre líneas que le quieren dar? Les aclaro algo: para nosotras que ya estemos en la salida implica calentura de ustedes hacia nosotras. Está claro desde un primer momento. El comentario de camionero, entonces, se lo pueden guardar en el bolsillito...
Aprendan papanatas del groso de mi amigo (y de otros verseros que he conocido en mi vida):
Punto 1. Los halagos se agradecen y gustan más al comienzo de la salida. Nunca evadan decir uno cuando recién la ven. Con un simple "qué linda que estás" ya se ganan una sonrisa... y varios puntos.
Punto 2. Si van a decir un halago en el medio de la cita, no hagan lo que el zángano que les conté hizo. Digan: "disculpame que te mire fijo, pero es que no puedo creer la sonrisa tan hermosa que tenés"... o "tu belleza me dejó azorado"...
Punto 3. Nunca, pero nunca, halaguen ciertas partes del cuerpo tales como las tetas y el culo. Se vuelven automáticamente un pajero de furgón de tren o el clásico bestia que está boludeando en la calle mirando todos los culos que pasan, incluso los masculinos.

Aprendan de los que saben.
Para comenzar les tiro varias frases de mi amigo (que ni siquiera trata de levantarme y me halaga cual príncipe):
Llamado telefónico a las 9 am: "Hola mi reina, ¡buen día!". Automáticamente de odiarlo por hacerme hablar a esa hora y se me dibuja una sonrisa.
Llamado telefónico a las 9 pm (en plena cena): "Hola princesita, ¿cómo está la más linda de mis amigas?" (corazones brotan de mi... je)
Durante cualquier momento del día: ¡sos preciosa!

Sigo por un vecino que veía todas las mañanas camino al tren. Siempre nos quedábamos charlando, sobre todo porque me decía estas frases:
Un día en que me puse mi vestido más lindo (y que el animaloide de la primera cita ni notó... o no me lo hizo saber): "estás más hermosa que nunca"
En otro se quedó en silencio y mirándome fijo mientras le hablaba: "me quedé obnubilado por tu belleza".
Nada de: te partiría... estás re buena... ni nada por el estilo. Puras palabras lindas dichas con un tono que se pretende tierno y no de una previa sexual.

Lo mismo hizo por un largo tiempo mi instructor de manejo Iván, un cagador de aquellos, pero mi levantador de ego oficial allá por el 2006.
No es que estos seres que nombro sean tiernos, sientan amor profundo y verdadero. NA. Ya sé que no, TODAS sabemos que no.
El punto es que el asunto no está en lo que se diga per se, sino el tono en que se lo diga, con la pertinencia con que se lo diga. La frase del infradotado de la primera cita es desubicada en cualquier tono, pero las otras pueden ser malinterpretadas si se dicen en contextos inadecuados.

Y hombres, nunca, pero nunca dejen de halagar a una mujer. Por más obvio que sea es el que les abre nuestras puertas. No lo olviden, somos así de simples aunque no lo parezca...

viernes, 14 de agosto de 2009

La sabiduría de Thom Yorke...

Siempre sostuve que Thom Yorke, el virtuoso y magnífico cantante de Radiohead (y mi ídolo e inspiración personal) era un desacertado. Se casó, tuvo hijos, pero siempre fue alguien que sufrió el desamor. Ya sea porque alguien lo rechazara o él se sintiera rechazado, sus canciones y sus frases tienen ese halo de tristeza por el amor que nunca puede ser.
Y claro, eso me identifica aún más con él. En una película que se hizo sobre Radiohead apareció la siguiente frase, que es absolutamente liberadora y a mi criterio cierta:

"Si fuiste rechazado muchas veces en tu vida, entonces otro rechazo más no va a hacer una gran diferencia. Si sos rechazado, no asumas automáticamente que es tu culpa. La otra persona pudo haber tenido varias razones para no hacer lo que le estás pidiendo: quizá ninguna tenga relación con vos"

¿Cuántas veces nos torturamos pensando que alguien que nos gusta no se fija en nosotros porque somos desagradables en algún sentido (físico, personal)? ¿Realmente nos cabe pensar de esa manera? Incluso, ¿nos hace bien? ¿nos sirve para mejorar?
Yo creo que no, y que tal como lo señaló el desacertado (en el amor aparentemente, porque en su vida profesional es considerado un Dios, incluso por quien escribe) Yorke, las acciones de los humanos -y más en estas épocas de desencuentro de seres- no se explican solo en dirección a uno, tan solo por algo que uno pueda haber hecho, dicho, o incluso ser.
A veces es tan irrelevante uno en esa situación... cuando a alguien le gustás, te ve y desea estar con vos, conocerte, tenerte cerca, hay muy poco de lo que vos aportás ahí. Si, quizás no frustrando la situación, ahí uno incide un poco, OK. Pero como dije en otro post anterior, cuando existe interés de la otra parte hay algo que lo mueve hacia vos por compulsión ciega, y lo mismo le pasa a uno.
Por eso amo esta frase y a Thom Yorke por ser el ideologo de la misma.

Post dedicado a Vera y sus amigas, a quienes leo religiosamente y con quienes también me identifico mucho. Vean el post que me inspiró en este link (¡no tiene desperdicios!)

jueves, 13 de agosto de 2009

Homología

Los hombres y los comerciantes son lo mismo: ambos te dominan si se encuentran en situación de MONOPOLIO.
Es lo único en lo que deseo aplicar la lógica de la libre competencia económica. ¿Vieron que la mano invisible de Smith no existe ni siquiera en las relaciones humanas?

miércoles, 5 de agosto de 2009

No me quieran engañar...

No me jodan, no me traten de boluda...

EL AMOR PARA TODA LA VIDA, UN AMOR DURADERO E INCONDICIONAL... ¡NO EXISTE!
Se termina casi siempre cuando:
* Nunca te vuelve a llamar;
* Te llama pero un mes después de la última salida y solo porque tiene ganas de ponerla. Si le decís que si, la pone y se vuelve a ir;
* Ni bien dejó de hablar con vos y ya está tratando de levantarse a otra;
* Te ve y no te escucha, solo te mira las tetas. Y cuando te vas, el culo. Obvio;
* A él le agarra el viejazo y quiere tener hijos y a vos no. A la primera fértil con ganas de tener un pibe la sigue. Y a vos te deja colgada. Ellos siempre buscan en la otra lo que no lograron con vos. SIEMPRE. Igual aguantate, no hagas lo que él quiere para conservarlo. ¡Siempre se van de todos modos!
* Se da cuenta de que la cosa se puso seria (muy) y huye con el primer tren que encuentra;
* Vos creías que lo tenías seguro. Ellos lo huelen y te hacen saber que ni a palos lo retiene alguna, en especial VOS;
* Aparece una mina cualquiera (aunque sea horrenda) pero con plata. Hay tanto vividor dando vueltas...

Así que a todos los soretes que hacen películas de Hollywood, que nos quieren hacer creer que ellos son príncipes azules que te esperan, que te aman, que se enamoran de vos... hay que colgarlos y cagarlos a cadenazos. El hombre se enamora una vez en la vida (de pedo) y es de la mamá. SEPANLO. Ella es la incuestionable, ella es la que le dice lo que tiene que hacer y él no la deja de querer. A ella es a la única a la que no la cree una trola y a la que le tiene respeto.
A vos solamente GANAS. Y ocasionalmente si te parecés a tu madre, te trate medianamente como a ella. Pero a vos un edípico no te conviene. A ninguna nos conviene.
Por lo que NO NOS JODAN MÁS. Basta de creer en príncipes azules e historias de amor interminables. Miren a los hombres como pedazos de carne, no esperen sus llamados y sus halagos. Enamorarse de ellos es sufrir y adquirir la neurosis de: ¿qué habré hecho mal?
Yo tengo la respuesta: FIJARTE EN ÉL.
¡He dicho!

jueves, 30 de julio de 2009

Te lo digo a vos pebete/a

Hoy me pongo seria. Quiero hablar de un tema que está en la agenda de los medios (oh ¡si!, ¡voy a cometer el horror de hablar de algo que tocaron los monopolios del sentido y la representación!) gracias a uno de los tantos ¿neo? fascistas que pululan por nuestro país: se trata de la educación sexual en las escuelas (que, por lo que sigue yo lo extendería a las universidades). Siendo que mi mayor interés en este último tiempo ha sido la educación y que como mujer siento que somos las más afectadas en un punto por la forma en la que los sujetos se relacionan en su sexualidad (que se explicará también por lo que sigue... la mina no explica nada, ¡todo lo remite hacia más adelante!) debo pronunciarme. Y decido hacerlo con un ejemplo (¡ahora si!):
Él tiene 48 años, Ella tiene 37. No son ningunos nenitos ni adolescentes calientes que no miden las consecuencias de sus acciones. Son dos adultos, con hijos, con profesiones que los tienen en una buena posición económica y social (porque después dicen que los pobres son los únicos que hacen lo que sigue). Ellos mantienen una relación "libre", basada en lo físico, sin compromisos. Pero existe algo negativo en cómo lo encaran.
Él se niega a usar preservativos, ya que dice que "no es lo mismo". Ella, que tiene miedo a perderlo, pero que a la vez teme tanto quedarse embarazada como contraer SIDA, acepta no usarlo. Ella "confía" en alguien que no sabe ni cuántas parejas sexuales tiene. Además confía en épocas donde (valga la redundancia) no hay que confiarse.
Ella cede aún contra sus propios deseos, contra sus ideas.
La educación sexual no "induce" (término pedorro si los hay) a una sexualidad precoz. Ella enseña a elegir. Pero por sobre todo aboga por el amor propio, por la liberación de los sujetos en la búsqueda de la expresión de su sexualidad.
Si te querés al menos un poco, tenés que saber que nadie NUNCA debe hacer con vos algo que no querés.
Quien no te cuida no te quiere. Quien te exige lo que no querés dar te desprecia y te hace mal.
El amor no es dependencia. El sexo es placer, satisfacción, y no un acto de poder de un sexo sobre el otro.
El SIDA no es joda. Y ahí no existe confianza que valga. Después se preocupan por la Gripe A, putean al que les pueda estornudar cerca, ¿y después usar o no forro es una opción?
A todos los que desprecien el rol de la educación sepan bien que es la única vía hacia la liberación (si, me arriesgo a sonar positivista). Liberación irónica, ya que uno se somete a ella justamente para liberarse, pero efectiva. ¿Cómo saber qué hacer sin haber sido educado, sin poseer información?
Así que no se trata de todas las opiniones que se están dando mediáticamente sobre el tema: ni se trata de si los pendejos cogen antes de tiempo, ni de si tienen que esperar al matrimonio (idea anacrónica y ya imposible en la sociedad de hoy), ni de si está bien masturbarse o no, ni esa vieja idea de que por saber las cosas se hacen antes. Se trata de que cada uno haga lo que guste con su sexualidad pero sin comprometer por eso su vida. Se trata de disfrutar y no de padecer el sexo.
Porque aunque suene trillado y pedorro, si vos no te querés primero NADIE te va a querer.
Es un consejo de Mery...

domingo, 26 de julio de 2009

¡Me enamoré!

¿Quieren aprender a ganar mujeres? Con esta canción lo logran seguro... (?)
¡Juan Carlos Pelotudo un poroto!
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...