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martes, 21 de junio de 2011

Que la paz se quede en Bolivia

Emmm estuvo buena la etapa de paz... está bueno estar tranqui, reflexionar, disfrutar de la felicidad de la nada misma.
Pero... ¿cómo lo digo? NECESITO URGENTEMENTE UN QUILOMBO!!!!
Deseo algo extraordinario, ponerme loca cuando te veo... renovar mi esperanza de que esta vez si funque... PONELE.

PD: si bien vos atinaste a volver a mi existencia (no quiero ni saber con qué fines) y yo me estoy tentando terriblemente... (al punto de que si volvés a insistir no sé si no te como la boca) mi oculta sanidad mental (yo sé que la tengo muuuuuy escondida dentro de mi ser, pero la tengo) me dice que mejor me abstengo y que vos actúes como siempre (como un cagón, claro está)

jueves, 2 de junio de 2011

Para variar

Visto y considerando que últimamente solo posteo amarguras y pensamientos de grises oscuros a negros he decidido también plasmar mi momento actual.

Estoy FELIZ gente. Muy feliz.

Se preguntarán el por qué, hacen bien. Yo también me lo pregunto. No sé realmente, tan solo sé que me despierto con alegría, transito el día hermosamente (haya o no sol) y me acuesto más feliz aún.

Puede ser que nuevamente siento que puedo rehacer mis cosas, que siento que es el momento de volver a empezar. Las heridas parecen haber cicatrizado perfectamente y pese a que lo veo todas las mañanas, es parte del paisaje. Sé que no me supo querer ni lo sabrá nunca y que sí existe quien lo sabrá. Y lo voy a encontrar.

No me presiono con otros temas, estoy plena y tengo todo tipo de actividades que AMO y que cambiaron para siempre mi vida.

Encima como buen año impar parece asomarse en el horizonte una nueva chance con un especimen del sexo opuesto. Quizá me confunda, pero algo dentro mío dicta que no hay tantas chances de que sea un fiasco y a la par se perfila como una historia interesante. De esas que para bien (y para mal también) solo a mi me ocurren.

No quiero ser triunfalista ni futuróloga. Solo sé que HOY estoy perfectamente bien. Mañana no sé y no me importa realmente...

Pero estoy feliz. Y es una sensación tan hermosa que intenten lo que intenten (quienes sean) me voy a aferrar a ella como sea.

Gracias por permitirme compartirlo con ustedes.

martes, 24 de mayo de 2011

El elástico

¿Nunca tuvieron esa sensación de que hagan lo que hagan siempre se encuentran en el mismo lugar?

No importa cuánto luchen, cuánto traten de salirse de ese círculo vicioso, de esa ruedita que tanto entretiene al hamster... siempre se vuelve al origen, a esa situación que no entendemos muy bien por qué, se repite incesantemente pero con variantes cada vez más alarmantes y desagradables.

Es como si -y permítaseme la metáfora- viviéramos dentro de una bandita elástica. Que se estira, cede, pero en un momento dado le agarra un ataque conservador que nos devuelve (y con dolor) al punto de origen absolutamente hermético.

¿Y qué les parece si les digo que hay gente con la que uno comparte la bandita elástica? Esa persona con la que tuviste algo, la quisiste quizá... pero no se supieron querer, no dio, uno de los dos se cagó en el otro (como sea) y sin embargo, por más de que lleven vidas diferentes, incluso intentando evitar encontrarse nuevamente en el camino; de golpe vuelven al origen.

Se cruzan, se ven, se incomodan, no se quieren: pero ahi están... uno enfrente del otro, uno al lado del otro tan solo para empezar de nuevo el esfuerzo de caminar en diferentes direcciones.

¿Se le dice destino a tal desgracia? ¿Acaso hay gente que viene a nuestra existencia para quedarse?

Y ya sé, hay que cerrar las viejas heridas (el tiempo se supone ayuda) pero la presencia permanente del otro no es precisamente lo que más nos da una mano.

Quizá el problema es la buena prensa que tiene la palabra destino. Al menos yo siempre la asocié a lo eterno, a lo que tiene que ser... pero lo que no tiene que ser también puede ser destino. Puede ser destino fallar sistemáticamente, ser infeliz, vivir sin saber por qué ni para qué.

Pero bueno, aferremonos a la idea de que el buen destino todavía está por darse (con una ayudita de nuestra escritura personal, nada está resuelto de antemano), total vale más eso que mil pensamientos negativos.

Aún así, si querés hacerme el favor de desaparecer, te lo agradecería... (¡aparte ya sabés cómo se hace!)

lunes, 16 de mayo de 2011

La verdadera duda existencial

Encontrarte hoy a la mañana -como hace ya más de un año POR SUERTE no me pasaba- me hizo pensar en el destino y lo soberanamente hijo de puta que puede ser.
Y me pregunto hasta cuándo vas a seguir existiendo en mi vida. Tanto por si a mi me cuesta cerrar esto, soltarte como porque cuando decido hacerlo vos aparecés de nuevo. Para la nada misma, para incomodarme, para hacerme sentir que sos una piedrita eterna en mi zapato.
¿Cuándo carajo te vas a ir del todo y me vas a dejar vivir en paz?
Al menos te agradecería que si vas a estar en el mismo espacio que yo tengas la bondad de al menos no estar donde yo te vea. Quisiera que alguna vez pienses en lo que a mi me pasa y me importa.
Pero no, tu ego puede más.
CHAU. ANDATE DE UNA VEZ POR TODAS. NO TE NECESITO, NUNCA TE NECESITÉ.

jueves, 26 de agosto de 2010

¡Una FO-TO-CO-PIA!

Mirá, quién iba a pensar que un ser minúsculo como vos podía inspirar a Gustave Flaubert (?)

Leí esto y te recordé: "él había evitado cuidadosamente encontrarse con ella por esa cobardía natural que caracteriza al sexo fuerte"*.

A veces pienso que los hombres son grandes cagones y por ende digo: "claro, por eso las mujeres somos superiores".

Pero en otras ocasiones tan solo pienso que son unos terribles cagadores, huidizos cual ratas.

Y siempre, pero siempre concluyo que es lo segundo.

Quélotiró...

*Cita extraida del mejor libro que haya leido en años: "Madame Bovary"

sábado, 31 de julio de 2010

Intento Nº 258 de engancharme de nuevo con esto de ser blogger...

No me malinterpretes mi querido blog. Yo te quiero, pero como bien vos sabés, en asuntos del amor no solo tengo mala suerte sino que además soy inestable. Si te dijera que alguna vez me enamoré, es muy probable que sea una ilusión y no una realidad ya que a la larga para mi TODOS tienen alguna cosita que los hace imperfectos, poco especiales, nabos, una cagada, algo digno de ser olvidado. Y ojo, yo no te digo que tienen que ser perfectos... No! Pero si seres dignos de ser queridos más de un año, ponele.

Pero no pierdo las esperanzas de enamorarme alguna vez y en serio. Y ahí me voy a dar cuenta en serio de qué es. No ese nabo que me pateó en el momento justo, no. Va a ser ese hombre que a pesar de no ser perfecto para mi va a ser lo más cercano a eso. Alguien tan digno de mi amor que incluso siendo completamente diferente a mi no lo voy a querer dejar más.

Pero no nos metamos en ese tema. No. No tiene sentido hoy... Hablemos mejor un poco de qué pasó durante este tiempo en el que te abandoné:

- Rendí mi último final de la carrera y me pongo en las puertas del último pasito, la tesina. Claro está, ponerme con eso es un desafío... porque solo quiero dormir. Pero como soy hija del rigor, en breve la culpa me llevará directo a sus brazos. Ah y claro está, estoy feliz...

- Estoy agónica con terapia. Siento que no me sirve para absolutamente nada y para peor esta semana dejé bien en claro que cierto muchacho me gusta. Me pregunto para qué lo hice ya que ahora vivo soñando con él, pensando en él y analizando cada cosita que me dice. Para peor hablamos mucho, mucho... Una mierda... pero a la vez vuelvo a tener esa sensación tan linda y horripilante a la vez... el pseudo enamoramiento.

- El trabajo está cada día peor. Los jefes maltratadores y poco transparentes con lo que -aunque trato con todas mis fuerzas de que no ocurra- estoy angustiada casi a diario. Ya hace casi dos meses desde el último despido (ah si, despidieron a 3 personas en un lapso de 5 meses...) y el clima de inestabilidad aún continúa. Hijos de puta.

- Y encima en calcio que todavía no vuelve. Tremendo (?)

- No lo olvidé y no me explico por qué. Pero por supuesto si lo veo de nuevo -que las chances de eso son altísimas- le pego un rodillazo en las bolas...

- Me esguincé el tobillo, mi kinesiólogo fue un pendejo pampeano histeriquísimo. Le tuve ganas, casi le rajo unas cuantas puteadas. Cuando ya iba a llevar el tramontina al consultorio, el traumatólogo me dijo que me había curado. Aún no volví a los tacos (?)

- Mientras escribo esto pienso en el que me gusta ((SOY PATÉTICA!!!))

- Odio a una suplente de mi trabajo. Lo peor es que nunca contratan a la definitiva... y yo estoy al borde de la trompada.

- Mi relación con el que yo he considerado mi "mejor amigo" (eso me pasa por usar categorías de adolescente) está más que muerta, enterrada. Pero para peor cual matrimonio por conveniencia, debo seguir manteniendo las formas y no dejar que nadie lo note. No se imaginan cómo contengo esa puteada... ¡ya duele!

- Esta semana me di cuenta que en respuesta a mi post anterior, tengo a un "enamorado" de hace 12 años (si, le gusto desde los 13) todavía en ese estado. Otro que hace unos 13 (idéntico estado) y otro hace unos 6. Lástima que me gustan menos que libro de Belén Francese. Para el corchazo...

La autorreferencialidad, al palo (?)

Volví, lo que no sé es si para quedarme...

sábado, 22 de mayo de 2010

Adios

Prefiero un amor que se desmorona ante mis ojos que uno que nunca pudo nacer.

Porque este último se vuelve un potencial, un "podría haber sido..." y el primero fue lo que tenía que ser. Y se lo luchó. Y se puso todo el esfuerzo. Pero murió...

Y el duelo se hace más fácil, porque se estaba transitando desde hace un tiempo. Un amor desgastado es una agonía... y uno se acostumbra a la idea de dejarlo ir.

El amor que no pudo ser es una piedrita en un zapato. Un pendiente eterno. Una eterna duda (aunque también una gran certeza, desconcertante certeza). Y odio dejar pendientes.

(PODER DECIR ADIOS, ES CRECER... FUERZA GUSTAVO!!!)

lunes, 26 de abril de 2010

No hay caso. Estoy a full con Julieta Venegas. No sé si ella evolucionó o yo involucioné pero esta señorita capta muy bien mis estados de ánimo y pone en palabras lindas lo que yo pondría seguramente en puteadas (mala derivación de los años, yo antes escribía más lindo).

El asunto es el siguiente: la Juli (ya es una amiga) escribió la canción "Ya conocerán", que dice así:

"Todos los que no entienden de perder
te dirán no pasa nada, la vida seguirá,
todos los que no saben de soledad
te dirán todo se olvida, otro ocupa su lugar,
¿cómo van a saber si no han nadado en la profundidad?
ya conocerán la verdadera sensacion del mar

Coro
Lo que a tu lado fui
me lo guardaré
solo pido que deje de doler (x2)

A todos nos tocará enfrentar por primera vez
la mirada que nos cambia,
acaso no es algo natural buscar en los demás
el consuelo que nos falta,
ya te encontrará siempre te va buscando la verdad
un día entendera lo poco que va quedando en su lugar"

Sacando lo último, que es un estado de ánimo que aún no me llega, no puede ser más acertado el primero.

No es que sea una negadora o alguien que gusta de deprimirse. Pero un gran dolor es difícil de superar y ciertamente nos deja a la defensiva.

Actuamos de manera fría, siempre le encontramos un pero al otro. Sistemáticamente hacemos cosas para no engancharnos, con el simple objetivo de no volver a sufrir.

Y pasan cosas como las que relaté dos posts atrás: idealizamos el pasado para medir el presente y quedarnos siempre en lo que teníamos, en un dolor casi cerrado, en un rechazo que ya comprendimos y que aunque duele ya encontró su espacio.

Y no avanzamos.

Quiero pensar que en algún momento las cosas cambian, que se da esa segunda estrofa luego del coro. Que cuando la magia existe la podemos percibir, que no la vamos a dejar pasar. Que no importa cuántas excusas pongamos no lo podremos eludir.

Y ahora estás vos, que de a poco volvés a mi vida. No quiero ilusionarme, pero siento que si tengo paciencia y veo las señales, con vos esa magia podría darse. Solo espero que esta vez la pueda percibir, no me apresure, no nos apresure y que por una vez en la vida no me falle.

martes, 20 de abril de 2010

¡No existís!

Hace demasiado tiempo que hice de vos un ideal.

No sos vos, es la imagen que me hice de tu existencia, que me acosa, que me sigue hasta en los sueños.

No te amo, no te amé, no te amaría.

No quiero que vuelvas, no podría lidiar con eso.

Tampoco te quiero a la distancia en la que estás, porque me duele tu rechazo.

Hoy descubrí que ese ideal tuyo es la barrera que yo pongo ante los demás hombres, la medida para evaluarlos a todos y cada uno de ellos.

Vos sos la excusa que antepongo porque lisa y llanamente temo sufrir.

Y sé que debo arriesgarme, que hay posibilidades de que todo salga mal pero también de que salga bien.

Y aún así siento que un dolor como el que tuve al saber que te perdí es algo a lo que hoy por hoy no estoy dispuesta a soportar.

Aún así quiero dejarte, pero no sé cómo...

domingo, 27 de diciembre de 2009

Rechazad@s

Domingo por la mañana. Situación: mi madre me pidió que le grabara en un CD los últimos dos discos de Alejandro Fernández (Dos Mundos). Cuando lo termino (el muy hdp hizo un disco doble con discos tan cortos que entraban holgadamente en un CD-R) mi madre me insiste en que escuche la siguiente canción que les transcribo (editado y eliminando las estrofas repetidas):

Mi Rechazo

Vas a sentir mi rechazo
desde arriba y hasta abajo
de tu cuerpo traicionero

Aunque esquives mi mirada
no te servirá de nada
no lo podrás evitar

Vas a saber qué se siente
tener la sangre caliente
y frio el corazón

Vas a saber cuánto pesa
quince noches de tristeza
y quince de desilusión

Y mas de lo que te di
le dare a quien lo merece
porque exactamente a ti
es a quien no se parece

(...)

Vas a encontrarme en los labios
de quien le niegue a los tuyos
la sinceridad de un beso
y en la sonrisa forzada
de quien comparte tu almohada
también me va a encontrar

(...)

Luego me dedicaré a criticar el contenido de la letra de esta canción (de la música ni hablemos, Fernández es deplorable). Lo cierto es que a raíz de la escucha, mi madre me preguntó qué es lo que hacía que el rechazo primero generara este tipo de "actitudes vengativas" (cuando lo hace) y más particularmente por qué el ser rechazado produce un enganche mayor (y ahí me vino directamente a mi yugular).
Para poder explicar el origen de ambas preguntas, se hacen necesarias dos contextualizaciones.
Contexto 1:
Mi madre prácticamente desconoce el rechazo masculino. Su primer y único (por ahora) gran amor ha sido mi padre. Se conocieron cuando ella tenía 15 años (él 19) y desde entonces nunca se separaron. Ni las peores peleas generaron alejamientos que supusieran algún tipo de separación. Quizá no se vieron algún fin de semana, o se mandaron menos cartas (en esa época se escribían, esssta que iba a haber mail), lo cierto es que su relación siempre peligró poco.
Ni qué decir que por su corta edad mi madre no incursionó casi en el mundo masculino. El primero fue el definitivo por lo que una ruptura, una mala primera cita, un chongueo y nada más está muy lejos de sus experiencias y/o de su cognición. Por eso me preguntó a mi. No porque yo tenga una gran experiencia, pero si porque haciendo un repaso de mi existencia, pasé por todas esas instancias y muchísimas veces (por no decir todas) he fallado. A eso hay que sumarle el...
Contexto 2:
Soy una persona de enganches fuertes. Muy. Y este año sufrí un enganche fuertísimo con un solo ser. Conocí a muchos, pero solo él logró hacer mella. Fue (y será por ahora) EL clavo del 2009. Mi vieja conoce la historia, sabe que fui la "pateada" de la misma; y que eso me hizo mierda. Que sufrí mucho (no lloré, rara vez lloro) y todo no por un terrible enamoramiento, sino porque el rechazo me enganchó. Su decisión de patearme así sin más me hizo ponerlo en un lugar que no le hace justicia (y todavía no lo saqué de ahí).
Con todo esto volvemos a las preguntas. Vamos a la primera: ¿Por qué el rechazo provoca ganas de vengarse?
Creo que es obvio: uno se siente dolido y como del amor al odio hay un paso (es una frase trillada pero no por ello menos cierta) uno siente la necesidad de hacer sentir al otro lo mismo que sintió uno. Ahora bien, las posibilidades de que esto suceda son bastante ínfimas, excepto contados casos en los que el que rechaza vuelve con el caballo cansado y es finalmente rechazado/a. Casi siempre el que rechaza aprovecha su situación de ventaja y se regodea en ello. No nos da segundas chances (hablo de relaciones cortas, en matrimonios y/o noviazgos largos quizá si) y nos deja la sangre en el ojo, claramente. Por eso canciones como las de Alejandro o "She's not me" de Madonna (que aunque cornuda y no tanto dejada se pretente en la misma actitud ganadora ante la evidente pérdida) son patéticas, porque vos podés sentirte que sos lo más, pero que te cagaron, de eso no hay duda. No hay vuelta atrás. No importa lo que hagas, el rechazo estuvo y de manos del otro. Vos ya no tenés la posta, porque el que primero fue dejado a un lado fuiste vos. No importa lo que hagas, no vas a producir en el otro un dolor que se equipare al tuyo. Tarde piaste pajarito...
Pregunta dos: ¿Por qué el rechazo produce enganche?
Aunque aún no lo hice, tengo que definir a qué me refiero con rechazo. No se trata de haber invitado a una persona al cine o a dar un paseo por la plaza (qué salida más embolante, por dió!), a caminar por la zona roja de Palermo o simplemente a cenar y que te diga que NO. Ojalá hablara de eso, porque de última ese rechazo es muy superable...
No, no. Me refiero a que vos comiences una relación con alguien y que esa otra persona de un día para el otro te diga: "Fue, no te quiero ver más", o directamente se desaparezca.
Porque -y ahí viene mi definición del asunto- el rechazo es una cuestión de tiempos. De los tiempos de los seres involucrados en cualquier tipo de relación. Léase:
- Si las dos personas llegan a no querer verse más al mismo tiempo y la situación se desgasta y ambos pierden el interés; no hay rechazo. Simplemente hay desencuentro y quizá algo de desilusión. Ambos se dieron cuenta que no eran compatibles, que no querían lo mismo y punto, se acabó.
- Ahora, si uno le gana de mano al otro, la cosa es muuuuy distinta. Léase: uno se desliga de la relación antes que el otro, ahí si hay rechazo. "No te quise", "no me gustaste", "no hubo onda", "no quiero saber un sorete con vos", "sacame esa alfombra de baño que me parece un asquete", "me emperné a otro/a y lo hacía mejor que vos", "mi mamá me dijo que no tenía que salir más con vos", "volví con mi ex" o "...". Son situaciones en las que uno de los dos decide que hasta acá había llegado y que mejor que la cosa no evolucione ni siga.
Esto puede generar enganche, ya que el hecho de que el otro decida no quererte, de algún modo te emperra en que te quiera. Decís: "¡Mierda! ¿qué tengo yo para que este me pegue una patada en el culo tan grande?". Lo terminás aceptando, pero mientras tanto idealizás un poco a esa persona. Pensás que de no haber mediado su actitud, quizás las cosas hubieran sido mejores que lo que en realidad eran o terminarían siendo.
A ver, lo ejemplifico con mi caso. Yo lo pienso friamente y sé que lo mío fe una cuestión de tiempos. Me faltaban semanas, quizá días para darme cuenta que el flaco este era un pelotudo que no me convenía y que ni bien se pasara la novedad (léase: calentura) no me iba a servir para más nada. Era impresentable ante mis amigos, yo misma no soportaba escucharlo... pero no sé, que él decidiera que no quería verme me emperró más con él. Y se volvió mi clavo.
Por eso, tal como declaro siempre, a mi humilde entender la vida es una sucesión eterna de clavos. Algunos seres pasan por nuestras vidas de manera insignificante. Y otros se clavan en nuestra existencia y nos atan a un pasado que no nos conviene pero del que sin embargo no nos podemos desligar. Con el paso del tiempo el clavo se oxida, nos agarra tétanos y gritamos "la puta madre que lo remil parió", pero seguimos ahí, firmes junto al ideal que armamos del reverendo hdp que nos clavó (en el sentido metafórico del término).
Y luego aparece otro clavo, o nosotros mismos lo creamos. Y así sucesivamente, hasta que (calculo) nos morimos y no nos hacemos más problema. Bah, eso creo...

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Fuego

Confieso que hace un tiempo que me hago la boluda con vos. Pero no creas que es por histeria, esa palabra no existe en mi diccionario, no sé histeriquear... no me sale.
No puedo negar que me atraés, de una manera que no me explico pero que se alimenta a diario por muchos factores.
Quizá sea el hecho de que en un punto te parecés a él, me despertás las mismas sensaciones, se me da que te comportás como él...
Pero, ¿para qué negarlo? la mayor de ellas es el morbo que me genera el que sea prohibido.
Me gusta pensar que si algo llegara a pasar entre nosotros, tendremos que escondernos. Yo no se lo voy a poder contar ni a mis amigos, vos vas a ser mi secreto.
Me relamo al pensar que tendría que serte indiferente, cuando en realidad solo deseo sentir tu cuerpo presionado contra el mío, comerte la boca con muchísimo hambre...
Debo admitir que no quiero verte fuera del trabajo, aún cuando sepamos que nuestros compañeros no nos van a rodear. Yo quiero que nuestros encuentros se den en lugares equivocados, vedados, negados. Quiero encerrarme con vos allí donde sea muy simple descubrirnos. Eso me excita y calculo que a vos también.
Deseo jugar con fuego... Quiero esa adrenalina, la necesito. Preparate, en una de esas te lo propongo, ¿te lo podrás bancar?

domingo, 15 de noviembre de 2009

Sueño

A diario sueño que te mando un mensajito y te invito a un boliche. Vos aceptás. Yo te espero pero vos tardás en aparecer. De repente te hallo en la multitud, vos me mirás fijo con esos ojos que parecen tiernos y que a la vez me expresan tu deseo hacia mi. Tras su interpelación me acerco a vos, te tomo de la mano y vamos a un lugar oscuro para estar más cómodos. Todo sin dirigirnos la palabra.

Aunque tus besos me encanten esta vez la que toma las riendas soy yo. Voy a sentarme en tus piernas. Vos vas a dejar que te bese, que acaricie tus labios con los mios, que te los muerda tiernamente. Besaré tu cuello y lo morderé.

Quiero acariciarte todo. Primero voy a empezar por tus brazos, seguido de tu espalda, a la que tocaré tiernamente pero luego arañaré de a ratos, cuando nos pongamos más intensos. De ahí pasaré a tus piernas, y luego, bueno vos sabés donde...

Aceptarás todo sin chistar. Y vamos a estar así, sintiéndonos durante un largo rato. Horas si hace falta. Vos vas a pedirme insistentemente irnos a otro lado y yo te voy a hacer suplicar y desear un encuentro más íntimo. Cuando yo ya no pueda aguantar más te voy a tomar de la mano otra vez y partiremos con rumbo incierto.

Vamos a poseer nuestros cuerpos durante horas, vamos a amanecer juntos. Haremos todo lo que nos procure placer y seremos uno, al fin, luego de tanto tiempo...
PD: prometo no escribirle más cosas... pero esto era necesario.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Gente con poco criterio

Anoche me ataqué y te busqué en la web. Como si de golpe necesitara verte de nuevo, por curiosidad, por extrañarte un poco.
Busco tu nombre en la web y me aparece tu Facebook. Como yo no tengo -y no deseo en lo próximo abrir una cuenta- solo veo tu foto de perfil.
Confieso que tu Facebook jamás me generó curiosidad. En estos meses poco me pregunté sobre tu estado civil e incluso por lo que pensás, aún cuando hace unos meses era mi prioridad absoluta. Todo eso hoy pasó a un segundo plano. A fuerza de que las cosas no funcionaron perdí tu cuerpo.
Y yo lo que necesitaba anoche era verte, porque extraño eso de vos. Tu cuerpo, nuestro contacto físico. Debo reconocer que lamentablemente era lo único que nos unía.
Pero todo cambió, ahora ni eso tengo... anoche al ver tu foto en Facebook terminaste de caer del todo. Me pregunto, siendo que vos sos un chico lindo -al menos eso creo yo de vos, por eso te deseé y te seguí deseando tiempo después-, ¿por qué tuviste tan poco criterio al seleccionar tu foto?

Eso me lleva a lo que quería plantearles hoy a ustedes. ¿Qué le pasa a la gente que deliberadamente elige poner de sí su foto más tonta, fea u olvidable?
¿Será acaso una gran personalidad que se banca el desgaste de un mal plano? Si pienso en vos descarto este punto... no tenés una y encima sos fanático de tu propia imagen...
¿Será falta de criterio?
¿Será pelotudez?

Díganme con toda sinceridad, ¿qué lleva a una persona a publicar una foto en poses como las que voy a describir?

*Tomando un trago y poniendo cara de goma a la cámara (siii, sos vos!)
*Simulando una pose sexy. ¿No sabían que la gente sexy es sutil para serlo? No existe la cara de "sexy". Se es o no se es. Y en todo caso, la cara de sexy es mal interpretada, porque todos los que tratan de adoptarla salen con cara de boludos...
*Sacando la lengua. NADIE -lean con atención- NADIE ha salido alguna vez favorecido/a con ese gesto. La lengua es fea, aunque nos pueda divertir en ocasiones a la vista es un ASCO. Sépanlo.
*Mirando a otro lado. ¡Boludo/a! No sos más interesante!!! Solamente sos un/a gil/a que no se dignó por X razón a mostrar su cara de frente. ¡No hay forma de que así te veas bien!
*Con cara de sorprendido/a. De goma al cubo. Lejos.
*Tocando un culo/teta/bulto. Esas fotos guardatelas...

Casos dudosos pero a veces admisibles de fotos:
*Dándole un beso a alguien. Depende el plano -y la cara que adoptaste al besar- la foto puede ser un fiasco o hasta muy poética.
*Con amigos/as. A veces la grupalidad saca lo mejor de vos o por el contrario te hace adoptar cara de ganso/a. ¡Cuidado!
*El gesto serio. No sonreir para una foto puede dejarte como alguien atractivo o un asesino serial. Se recomienda hacer la prueba pero abortar esa pose si la primera vez que lo intentaste salió la segunda opción.

En fin, podría divagar más sobre esto. Lo cierto es que todo se resume a la carencia o no de un buen criterio propio de autoselección de fotografías.

Claramente este chico al que le hablo lo perdió al nacer. Como diría MIRTHA: "todo un año de trabajo arruinado por un tipo que no sabía qué foto poner: bastante esfuerzo hago CARAJO, MIERDA"

jueves, 8 de octubre de 2009

Complicado

Diego, otra vez voy a robarte tu temática, pero debo dar otra verdad irrefutable:
"Lo malo de sacarse un clavo, es que para hacerlo se necesita otro"

jueves, 3 de septiembre de 2009

Ritual completado

¿Se acuerdan del post "Rituales Imposibles"?

Bien, hoy se hizo posible. Lo borré del celular y del msn (con bloqueo y todo)

De a poco lo olvidaré del todo... o solo hasta que deje de doler.

Aún así me tomo la licencia de dedicarle un fragmento de un tema del último disco de Gustavo Cerati, "Fuerza Natural". Se llama Convoy y dice así:

"Te encontré en un tren
dejando atrás la locura
nos miramos bien
buscando nuestro punto de fuga
tantas ganas de explorarnos
todo salio como lo planeamos"

((Más bien como VOS lo planeaste... pero bueno, yo tuve mis pequeñas victorias también. Y te exploré a mi gusto...))

¡Adios!, trataré de recordar lo poco bueno que me dejaste...

Que pase el que sigue!!!! (cuac!)

lunes, 31 de agosto de 2009

Rituales imposibles

Ya hace meses que no nos vemos. Tu indiferencia está intacta y yo sé que no va a ocurrir más nada entre nosotros. ¿Lo sé?

Este finde me desperté con todas las ganas de borrar de mis contactos del celular a cierta persona que -pese a no haber funcionado- me gusta mucho. Y no pude, me puse triste, apagué el celular, lo intenté de nuevo otras veces y no pude.

¿Por qué no puedo? ¿Todavía tengo la vana ilusión de que vuelva?

Y si vuelve, ¿qué? ¿Qué ganaría yo con todo esto?

¿Por qué me aferro yo a ese rechazo, a ese NO permanente que fue lo único que me ofreció?

¿Por qué no puedo simplemente dar vuelta la página? Es como si no me resignara a que las cosas son como son y no las puedo cambiar. A que aún cuando yo me empeñe en que alguien sea LA persona para mi, simplemente no lo es. No importa qué tal linda pareciera la historia y cuánto yo la haya laburado. No funcionó. No va a funcionar.

Y así sigo, sin hacer ese pequeño ritual de purificación que es de a poco eliminarte de todos esos espacios en los cuales yo te dedique alguna clase de disponibilidad. No puedo esperarte permantentemente.

No es justo para mi, no me lo merezco.

¡La puta que es una mierda ser una desacertada!

lunes, 27 de julio de 2009

Vos sos solo el comienzo de algo más grande... (IV)

Desde ese entonces se sucedieron las miradas, pero también mis especulaciones: vos eras mi historia diaria. Con mis amigos y compañeros de trabajo tratábamos de descifrar quién era ese extraño y si realmente tenía interés o no. Porque o eras mudo o quedado... pero nunca te ibas de la misma posición. Aunque debo reconocerte que supiste (¿supimos?) mantener el encanto.
Luego de tantas vueltas y pensamientos yo ya comencé a creer que habíamos desarrollado un hábito particular (cuando no romántico), pero nada más que eso.
Y debe ser mi pensamiento de mujer (nosotras le buscamos un después a todo), pero ya estaba comenzando a impacientarme. ¿Acaso iba a ser solo este jueguito? ¿No hay un príncipe azul en este pibe? (jeje)
Hasta que sucedió lo esperado. Si me faltaba un signo fue el que me diste ese día.
13 de febrero, pre San Valentín. Yo estaba de vacaciones del laburo por lo que no nos veíamos hacía una semana. Como tenía que ir a la casa de mi hermana, decidí tomar el tren en nuestro horario habitual. De yapa le sumaba el tomar el subte con vos, cosa que nunca hacía (ni hago) ya que camino hasta el laburo.
En ese viaje de subte pasó todo: nos divisamos desde Retiro y nos sorprendimos al tomar la misma combinación. Viajamos en el mismo vagón (obviamente, siempre viajamos en el mismo en cada transporte que usamos) y vos te bajaste unas estaciones antes.
Lo crucial del caso es que, al bajarte, desde el andén me miraste por la ventanilla y si... finalmente, ME SONREISTE. Aún hoy me acuerdo y se me pone la piel de gallina. Fue de los pocos San Valentín en los que no odié que fuera 14 de febrero. Y mi esperanza, crecía y crecía...

(Continuará)

sábado, 25 de julio de 2009

Vos sos solo el comienzo de algo más grande... (III)

Los días pasaron y las miradas se sucedieron. En un momento me olvidé que vos fuiste el primero que me miró y pensé que quizá ese jueguito matinal lo había empezado yo.
Tus ojos observaban directamente a los míos con una intensidad inexplicable. Es como si trataran de decirme algo que yo no descifraba qué era. El no saber nada de vos no me daba pistas, y el estar en un transporte público no me permitía hacer otra cosa que mirarte en silencio. Es como un acuerdo tácito: para no generar miedo en el otro, uno se repliega y no interactúa...

Pero ese día en especial yo salí más tarde del laburo porque de pendeja pedí entrar dos horas después para irme temprano a comprar mi entrada para ver a Radiohead (¿me iba a perder el show del siglo?). Y sucedió lo que antes no: que ambos nos encontráramos en el andén a la vuelta.
Mientras caminaba te descubrí fumando a la espera del tren. Ni bien me divisaste no me quitaste los ojos de encima. Tu rostro era de sorpresa y de curiosidad, hasta seguro que te preguntaste qué hacía yo a esa hora, en TU tren...
Nos subimos (muy caballero me dejaste pasar) y nos ubicamos con algunos asientos de distancia. No viajamos enfrentados por lo que las miradas cesaron por un rato.
Al bajarte en tu estación hiciste un gesto que bien podría haber sido el de una película de Hollywood: me miraste fijo por la ventanilla y sostuviste la mirada mientras el tren se iba. No dijiste nada, pero ahí mi sexto sentido me dijo que no era solo un jueguito: había atracción.

(Continuará)

jueves, 23 de julio de 2009

Vos sos solo el comienzo de algo más grande... (II)

Cuando me percaté de que me mirabas mientras dormía, no pude evitar el analizar tu rostro, tu gesto, algo que me dijera quién era ese ser que sin conocerme me contemplaba cuando yo no me daba cuenta.
Me sorprendió mucho el hecho de que ante esa situación yo te sostenga la mirada y vos no te aplaques. Es como si me dijeras: "si, me la banco, te estoy mirando. Acá estoy".
Pero no fue ese día el que entraste en mi radar. Después de todo, una mirada en el tren puede significar muchas cosas: te habías aburrido, mirabas a un punto fijo donde por casualidad estaba yo y te topaste con mi sueño matinal. Y yo con ese desliz tuyo. No hubo más indicios y por eso eras una anécdota rara que seguro compartí con mis compañeros de laburo mientras tomábamos unos mates.
Hizo falta algo más para que yo supiera que ese episodio no fue un accidente. No señor, era algo más. Era el comienzo de algo más grande...

(Continuará...)

viernes, 17 de julio de 2009

Momentos

¿Acaso hay algo más placentero que el hecho de que dos extraños se vean en un instante, se descubran y se gusten de inmediato?
¿Acaso no es poético que se miren, llamen la atención, se deseen, se recuerden por un rato, que quizá sueñen el uno con el otro dos personas que hasta hace 3 segundos no se conocían?
¿Acaso nunca les pasó que ese momento fue fugaz, porque fue en la calle o en el transporte público y que hayan deseado que no se acabara jamás?
O quizá por el contrario, ¿la situación se prolongó en el tiempo, se hizo cada vez más intensa e interesante y quedara solo en un juego?
En ese caso hay dos opciones: que se concrete y sea glorioso... hasta digno de un film de aquellos; o que se concrete y no funcione, con la desgracia de volverse algo incómodo y hasta doloroso (sobre todo si te ilusionaste de más). A mi me pasó lo segundo, pero pensando que iba a ocurrir lo primero.
¡A veces extraño tanto nuestra pequeña rutina matinal, donde jugábamos a ser desconocidos que se morían por fundir sus labios en un beso, que se comían con la mirada y que se prometían una conversación que nunca llegaba, pero que se deseaba a diario...!
Creo que en un punto logramos satisfacer parte de eso que deseábamos, pero de mi parte queda el sabor de que, de haber sabido lo que deparaba el futuro, hubiera deseado que nos quedáramos en esa hermosa historia de la mañana, en que jugábamos a ser dos románticos que soñaban con los ojos abiertos que algún día se tocarían, se besarían y tendrían la química perfecta.
Quizá a vos te haya bastado lo que ocurrió entre nosotros, quizá te hayas desilusionado de mi. Yo gané mucho con vos, fuiste lo que necesitaba para volver al ruedo, para ilusionarme de nuevo y con algo que efectivamente era posible. Pero que al final no lo era tanto, sin embargo fue un avance para mi.
Pero te mentiría si te dijera que no amaba verte todas las mañanas y soñar lo que sería desde escuchar tu voz hasta conocerte. Que deseé que hubiera algo "nuestro".
Y que para mi el que no haya funcionado no es lo mismo...
¡Gracias! y a la vez... ¡Qué cagada!
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